Zanchin: una actitud iluminada dentro de las artes marciales

Zanchin es un término japonés para hacer referencia al estado de alerta y vigilancia, es la capacidad de percibir el peligro aun antes de que este se manifieste. El zanshin es consecuente con la asertividad, con las respuestas adecuadas a los ataques que se reciben.

Es un estado mental que perdura aun después de culminada la acción de defensa o ataque, en donde el practicante permanece totalmente concentrado, dominando su respiración y atento a todo el entorno. Este estado de alerta le permite al artista marcial reaccionar con eficacia ante una amenaza.

Pero alcanzar este estado de Zanchin requiere de entrenamiento concienzudo de la respiración, puede ser alcanzado  por medio de la práctica de las artes marciales, de la meditación u otros ejercicios que permitan el dominio del ritmo respiratorio como control del flujo emocional.  Es importante  reconocer que el peligro provoca miedo, y debemos  reconocer su surgimiento, así lograremos evitar reaccionar de manera incontrolada. Debemos  percibir la situación y actuar en consecuencia y de  manera objetiva.

Cuando ejecutamos un kata, ponemos en eso todo nuestro espíritu, energía y condición física, y al culminar aun seguimos alerta. Integramos el  Kime (enfoque decisivo), el  Riai (esencia de la técnica) y el  Kanken (intuición / conciencia). en la práctica de las artes marciales y junto con la respiración llegaremos al estado de alerta optimo. Este estado de concentración puede ser aplicado a nuestra vida diaria, de esta manera estaremos alertas y podremos evitar incluso accidentes o situaciones que pueden ser riesgosas.

El zanshin es como un escudo que  irradia poder de tal manera que neutraliza la agresión antes de que pueda ejecutarse efectivamente y nos permite reaccionar oportunamente.

Gyaku Tsuki: un golpe poderoso si es bien ejecutado.

Gyaku Tsuki:  Es un Tsuki ejecutado con el brazo correspondiente a la pierna atrasada, la potencia de este golpe radica en la rotación de la cadera y la fuerza se absorbe a través de los pies, entrando por los talones, se eleva a la cadera y se desplaza hasta el brazo para ejecutar el tsuki. Suele ejecutarse después de un bloqueo, como contraataque, pero funciona también como ataque después de un desplazamiento.

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En el Gvaku-Tsuki debemos  aprovecharse la reacción creada por el impulso de la piernas (tercera ley de Newton, acción y reacción) para  ejecutarlo correctamente se debe utilizar la cadera realizando un movimiento potente, pero sin perder la estabilidad de la posición. No debemos inclinar nuestro tronco, esto aunque en apariencia da más alcance le resta potencia a la pegada. Es muy importante tanto la altura de las caderas como mantenerlas equilibradas y los hombros deben permanecer alineados y relajados, la tensión esta solo en el puño. 

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